¿En qué consiste?
Las actividades pueden variar según el tipo de compresor (pistón, tornillo, diafragma, etc.) y las recomendaciones del fabricante, pero generalmente incluye:

1
Inspecciones generales
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Revisar ruidos, vibraciones o calentamiento anormal.
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Verificar fugas de aire o aceite.
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Inspeccionar mangueras, conexiones y válvulas.

4
Mantenimiento del sistema de aire
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Drenar el tanque para eliminar agua (condensación).
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Verificar válvula de purga y seguridad del tanque.
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Revisar presión de operación y calibración del manómetro.

2
Limpieza
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Limpieza externa del equipo para evitar sobrecalentamiento.
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Limpieza o reemplazo de filtros de aire para asegurar buen flujo.

5
Mantenimiento del sistema eléctrico
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Revisar cables, conexiones y estado del motor.
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Verificar arrancadores, contactores y protección térmica.
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Confirmar correcto voltaje y amperaje.

3
Revisión y
cambio de aceite
(Principalmente en compresores lubricados)​
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Verificar el nivel y estado del aceite.
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Cambiar aceite según horas de trabajo para evitar desgaste interno.
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Reemplazo del filtro de aceite.

6
Revisión de
correas y poleas
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Ajustar tensión.
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Reemplazo en caso de desgaste, grietas o ruidos.

7
Revisión de
elementos internos
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Inspección de pistones, anillos, rodamientos (en compresores de pistón).
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Revisión de tornillo, engranajes y separadores (en compresores de tornillo).

